La vida nocturna en un crucero es una experiencia inigualable. Poder divertirse es algo que nadie puede eludir. Es innato el placer. Por eso, resulta cuestión de horas el pasarla bien tras haber empezado a vivir esta aventura marítima. Cabe señalar que para muchos el entretenimiento de las noches es una parte vital de sus vidas y por ende, en un crucero no puede faltar este ingrediente tan esencial. Las alternativas que se manejan son diversas como por ejemplo, los clubs nocturnos, la música en vivo y los bailes. En sí, no hay razón para quedarse una sola noche en el camarote del crucero. La única forma de que eso suceda es que uno se sienta cansado o enfermo. Lo ideal es poder disfrutar al máximo cada minuto de la noche y así llevarse un recuerdo imborrable de esta experiencia. Asimismo, los casinos son un lugar especial para muchos de los turistas. Estos templos del azar resultan indispensables para una gran cantidad de personas que viajan en los cruceros. Por esta razón, la mayor parte de estos tiene en su interior un casino. Entre los eventos que se llevan a cabo podemos citar a las noches de solteros y a los cócteles. En general, la diversión puede ser coronada de manera espectacular con la vista del amanecer mientras se visualiza el mar.
De otro lado, no debemos olvidar que para disfrutar de todas las bondades que nos ofrece un crucero no se paga nada. Todo viene incluido en el paquete. La casa es la que corre con todos los gastos del entretenimiento. No hay ninguna clase de pago que pueda relacionarse a los shows, a las películas, a la música y al derecho de admisión. Las noches bohemias de los cruceros son indescriptibles. En ellas se pueden conocer diversas personas de todo el mundo y entablar mucho más que una amistad. Hasta hay casos de parejas que se conocieron allí y se casaron después. Sea en la piscina, en las cenas, en las discotecas o en los cócteles, la ocasión de encontrar a nuevas amistades siempre está latente. Cuando el día se acaba y el sol se oculta, la noche toma por asalto los cuerpos de todos los viajeros. Los diferentes espectáculos se combinan con los bailes y la fiesta se arma. Y cuando esto sucede no hay nadie quien la detenga. Recién a las seis de la mañana, el sueño y el cansancio pueden generar que todos vuelvan a sus respectivos camarotes. Por horas todos disfrutan de los mejores momentos de sus vacaciones.
Lo ideal es poder comenzar con un buen trago en los bares que puedan haber. La música tranquila y sosegada pueden relajar el cuerpo y dejarlo listo para la parranda. Después, se puede apreciar una buena obra teatral o asistir a un determinado concierto. Los recitales que se brindan cada noche maravillan hasta al más ducho en la materia melódica. Otras opciones para pasarla de maravillas es ir a los bailes de disfraces. El misterio y el secreto van de la mano para ofrecernos una vivencia única. En cuanto al cine, las películas que se proyectan en los cruceros son muy recomendables. Además, la calidad de los proyectores es muy buena. Es como si uno estuviera en cualquier cine de la ciudad. En los bares, las salas de exposición y los karaokes, los pasajeros tienen otras posibilidades para poder pasarla bien durante la noche. Poder ver un show de magia, es otro espectáculo muy peculiar y divertido que se da en los cruceros.
Los ritmos que todos bailan son los del pasado y los del presente. Una fusión espectacular que motiva al cuerpo a danzar sin control. El rock, las melodías latinas, los vals, el country, el merengue y la salsa arman la fiesta de principio a fin. Los DJ’s son los encargados de plasmar toda la música en la pista de baile. Diversas épocas se confunden entre las parejas que se divierten a lo largo de la noche. Por otra parte, para los amantes del refinamiento y de la gala, las cenas son la ocasión perfecta para poner de manifiesto la elegancia. Los grandes acontecimientos son celebrados en las cenas, siendo los cumpleaños, la primera noche en un crucero, las fiestas privadas y las de despedida, algunos modelos de este tipo. Para poder estar presente en este tipo de sucesos se necesita la ayuda de los ternos en el caso de los hombres y de un vestido refinado en el de las damas.
Retomando el tema de los casinos, podemos decir que cuando los barcos se encuentran en aguas de carácter internacional, el juego está permitido. En cambio, cuando se localiza en aguas nacionales, los casinos cierran sus puertas. Entre los juegos más destacados se encuentran el black jack, la ruleta, los dados y el poker. Las máquinas conocidas como tragaperras también son utilizadas por muchos de los clientes de estos lugares dedicados al juego.
En el caso del black jack, confié en que las cartas estarán de su lado y lo favorezcan con un veintiuno. Si usted tiene esa suerte, no dude en seguir jugando. Quizá con el correr de los minutos pueda ganar mucho más dinero del que tenga en ese momento. Además, si le va mal, no olvide que en este juego uno puede resurgir como el ave fénix y volver a la partida como si recién hubiera empezado. Converse con los otros jugadores mientras disfruta de la partida con algún licor de por medio o quizá algún bocadito. Lo mejor que puede hacer aquí es dejarse llevar por la lógica y por su intuición. Una mezcla algo extraña, muy peculiar, pero que en los casinos y especialmente en el black jack es algo muy común.
Si de la ruleta queremos hablar, podemos decir que este juego es uno de los que mejor paga en el casino. Por no decir, que es el principal en ganancias. El problema radica a veces en acertar cual número saldrá en el próximo lanzamiento. Sin embargo, eso no importa. La adrenalina que uno siente al momento de ver girar a la pelotita es única. Ver como se mueve a gran velocidad mientras se ponen las últimas apuestas es una experiencia espectacular. Mucho dinero se pone en juego y son ingentes los réditos que obtendrá si es que le va bien. Cuando el dealer hace la clásica seña para no poner más fichas empieza el clásico ritual de la pelotita. O sea, ver donde cae al final. En cual número. A veces puede ser caprichosa y apuntar hacia un sector de la ruleta, pero al final salta y se va a otro. A algunos los deja con los crespos hechos y a otros los deja con la sonrisa en la boca. En sí, lo único que importa es divertirse y tomar al dinero como medio para esto. Durante toda la noche y la madrugada se repite esta misma situación, siendo el deleite de los turistas extranjeros.
Ahora, es el turno del craps o también conocido como el juego de los dados. Cuando los viajeros foráneos, llegan hasta la mesa de este juego se quedan sorprendidos de todas las variantes que este ofrece. Un sin fin de posibilidades para apostar que pueden convertirse en mucho dinero. Lo ideal es jugar de manera pausada mientras se disfruta de alguna bebida o de algún platillo ligero. Si le toca lanzar los dados, hágalo de manera suave y precisa para que de esta forma siempre saque las mejores combinaciones (dos y dos, cuatro y cuatro, cinco y seis, cuatro y cinco, tres y tres, uno y uno, cinco y tres, seis y seis, cinco y cinco, tres y uno, cuatro y dos, etc). No lance fuerte para evitar que salga el tan detestado siete. No debemos olvidar que si sale este número, todos los jugadores de la mesa pierden sus apuestas. Mantenga el ritmo del juego y cada vez que gané, siga con su apuesta. No se deje intimidar por ciertas manías de los demás jugadores o por la mala suerte en algunos casos. De usted mismo depende que la suerte esté de su lado y le haga ganar una gran cantidad de dinero.
En el caso del poker, debe tener mucha calma y precisión al momento de jugarlo en los casinos de los cruceros. Puede participar en espectaculares torneos y competencias amistosas que serán muy provechosas para su nivel de juego. Aquí, puede practicar como principiante o como profesional, sin embargo, el añadido de estar al interior de estos hoteles flotantes, le da un toque distinto al juego. Grandes cantidades de dinero se ponen en juego en cada mano. Uno debe ser cauteloso y esperar una buena mano para entrar en acción. No debe desesperarse si es que no le llegan buenas cartas. Alguna oportunidad habrá y recién allí podrá enfilar toda la artillería pesada. Conforme vayan pasando las horas y en compañía de las bebidas, las comidas, la música y los infaltables curiosos, usted tendrá la posibilidad de demostrar todo lo que sabe en este espectacular juego de azar. Cuando alguien por primera vez viaja en un crucero, y llega a los casinos, especialmente a la mesa de poker, se queda gratamente sorprendido del ambiente que se percibe allí. Hay alegría, risas, bromas y de vez en cuando algo de tensión cuando están a punto de salir la cuarta (turn) y la quinta (river) carta en el juego. Durante los minutos y los segundos que dura este, las miradas van y vienen a una velocidad increíble. Mucho depende de la sagacidad que tenga cada jugador para intentar ganar la partida. Ver si se apuesta más o menos dinero, o si se quiere engañar al rival. Todo esto es parte de una estrategia que muy aparte de la diversión siempre se debe dar al jugar el poker. Luego, cuando acaba la mano y el desenlace ha sido develado, todo vuelve a la tranquilidad y se continua con el buen ambiente que había desde un principio. Por lo demás, durante toda la noche y gran parte de la madrugada se respira una sensación única y especial. Esto es lo que genera el poker en los casinos de los cruceros, una experiencia inigualable que debe ser aprovechada en su totalidad. Luego, si usted lo desea puede ir a bailar y disfrutar de la música, seguir jugando, ir a otro juego a probar suerte o tratar de conquistar a alguna chica o chico. Lo importante es pasarla bien y vivir al máximo todas las opciones que nos brinda un crucero. Por esta razón, nunca se le pase por la cabeza volver al camarote a tempranas horas de la noche. Se perderá toda la diversión y dejará pasar una velada inolvidable. Si hace eso, después se arrepentirá y sentirá que el viaje que planificó no fue lo que usted esperaba. No obstante, cabe acotar, que la única forma en que usted vuelva a su habitación es si se siente mal. Si tiene mareos por la travesía o si le cayó mal algo, no dude ni un minuto en volver a su cuarto para descansar. Si el dolor persiste acuda al centro médico que haya en el crucero. En sí, evítese momentos desagradables y participe de cada una de las actividades nocturnas que el crucero organiza, siempre velando por su salud ante todo.
En los casinos hay una diversidad de juegos a escoger como ya hemos mencionado, pero la gran mayoría son de mesas. En cambio, hay otros donde la diversión y el entretenimiento se mantiene horas de horas. En sí, estamos hablando de las famosas tragaperras. Estas máquinas que son el deleite de muchos jugadores de los casinos, no podrían faltar en los cruceros. Cuando uno se sienta al frente de ellas y empieza a depositar las monedas para jugar, se siente una sensación que invita a no detenerse jamás. Esto es lo que generan, claro está en el buen sentido de la palabra. Porque cualquier lo podría malinterpretar y pensar que las tragaperras no son muy buenas para las personas. En sí, jalar la palanca o presiona algún botón para muchos les puede parecer repetitivo o quizá hasta aburrido, pero para los que prefieren esta opción de juego, es como si estuvieran en el paraíso. El momento del clímax es cuando alguien gana un gran premio y en todo el local empieza a sonar un sonido estruendoso que llama la atención de todos los presentes al instante. Este tipo de alarma, hace que todos vean hacia el sector de las tragaperras y vean como alguien se ha ganado una fuerte suma de dinero. La alegría que se percibe en ese momento es única ya que todos celebran la suerte del afortunado o de la afortunada. En esos instantes solo reina la buena suerte y todos los demás jugadores sienten que esta puede llegar a ser su aliada muy pronto.
Por todas estas cosas, jugar en este tipo de máquinas es algo muy recomendable de hacer cuando uno viaja en un crucero. Déjese llevar por la seducción de este juego y gane mucho dinero. Y sino lo puede hacer, no se desanime, pásela bien y disfrute de las bebidas y de la comida gratis que los mozos le ofrecen. Así podrá disimular su pena y empezar a cargar nuevamente las baterías para seguir disfrutando de la fiesta. Después, ya si lo desea y con la confianza debida del caso, puede volver a intentar jugar y ver si la suerte está de su lado. Quizá ahora usted sea el feliz afortunado que le toque ganar mucho dinero gracias al sonido estruendoso y así, poder cambiar radicalmente su forma de vivir. No lo olvide, estas maquinitas le pueden cambiar la vida. O le pueden dar muchos momentos de diversión y esparcimiento. Cualquiera de las dos opciones es válida para pasarla bien. Por eso, no lo dude y cuando llegue a cualquier casino de un crucero vaya directamente al sector donde se encuentran. Ya después si quiere juegue en el área de las mesas. Pero primero, recuerde, tiene una promesa que cumplir con las tragaperras.
El horario de atención por lo general es toda la madrugada, sin embargo, cabe añadir que el inicio de las actividades en su interior recién se da casi al bordear la noche. Si de dinero se trata nadie se debe preocupar. Los jugadores disponen de cajeros automáticos que les pueden brindar todo el efectivo que necesiten para llevar a cabo sus jugadas. En algunos casinos se exige que los clientes se vistan de gala. No olvide que cuando uno está en los casinos, debe desafiar a la suerte. Tiene que ir con buen ánimo y dispuesto a pasarla bien. Recuerde que al estar en un crucero el ambiente que se percibe es distinto. Por eso, lo ideal es sentarse en cualquiera de las mesas y jugar calmado. Conforme vayan pasando los minutos y las horas, conocerá a nuevas personas que le harán pasar momentos muy agradables. Al final de la jornada, quizá ya a las tres o cuatro de la mañana, regresará contento a su camarote, con algo de dinero extra y con el placer de haber entablado nuevas amistades con personas refinadas y divertidas. Por todo lo mencionado anteriormente, lo único que queda por decir es una cosa. A jugar y buena suerte.
Otras alternativas que uno puede realizar cuando es de noche en un crucero son las que se vinculan al canto y al baile. Tanto en el piano bar como en el karaoke, se pueden disfrutar de momentos inolvidables en compañía de la pareja o de los amigos. Dejarse llevar por las letras de las canciones de moda o por el ritmo de las melodías es algo que provocará mucha algarabía entre los asistentes. Asimismo, no debemos olvidar de mencionar que en estos dos lugares, uno puede conocer a gente nueva que le darán ese toque especial al viaje. Oto detalle que llama mucho la atención es que ambos recintos se pueden cantar y bailar tantos las canciones del pasado como las del presente. Además, los géneros no importan, porque se pueden escuchar temas de pop, rock, salsa, merengue, reggae, techno y electrónica. Al final de la velada, uno podrá sentirse muy a gusto de esta vivencia, ya que podrá recordarla durante toda su vida. Evocar un momento mágico como este es algo que solo un crucero nos puede brindar.
Por otra parte, cuando el relax haya sido la herramienta principal para recuperar las energías de la mente y del cuerpo, salga de su camarote en busca de diversión y de nuevas amistades. Este hecho es algo fundamental en cualquier viaje de crucero. Así venga acompañado con la familia o con los amigos, lo ideal es poder conocer gente nueva que le den un toque distinto a la travesía. Hay tantas opciones para iniciar una charla, que de no hacerlo caeríamos en un gran error. Por ejemplo, cualquiera pueda empezar una plática en las salas de juego, en los casinos, en las obras de teatro, en la piscina, o en los ya mencionados karaoke y piano bar. En el caso particular de las piscinas, podemos decir que en estas se llevan a cabo una serie de juegos que tienen como finalidad integrar a todos los que se encuentran en su interior. Diversas actividades que combinan la alegría y la diversión, generan que los desconocidos se conviertan en grandes amigos. Al final, cuando las vacaciones en crucero llegan a su fin, uno conoce a un gran número de personas con las cuales comparte muchas ideas en común.
En general, lo más recomendable aquí es ser sociable y extrovertido. Solo así, se podrá ser entretenido y conocer chicos y chicas dispuestos a entablar una nueva amistad. Como jugando uno conocerá a muchas personas y sentirá seguridad en sí mismo al momento de charlar con alguien. Anímese, y viaje en un crucero para que de esta forma su lista de amigos aumente. Luego, cuando haya vivido esta experiencia, deseará repetirla una y otra vez sin cesar. Al final, el entusiasmo y la fantasía experimentadas generarán que uno tenga como meta cada año poder disfrutar de todas las comodidades que brinda un viaje en crucero. Por este motivo, ahorre y propóngase que cada travesía de este tipo supere a la anterior. Al final, si se continua con estos viajes, se volverán una sana costumbre que le harán mejorar como persona. Siéntase renovado totalmente, tanto por dentro como por fuera, y disfrute de la vida nocturna de los cruceros.
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